martes, 21 de febrero de 2017

VIOLENCIA ANTITAURINA

¿La violencia antitaurina sería capaz de cruzar la línea?. Han insultado, zarandeado, amenazado, escupido y agredido a aficionados. Han amenazado incluso con poner bombas en plazas de toros, han quemado casas , plazas de toros etc . ¿Serían capaces de atentar contra los aficionados que pacíficamente acuden a los toros, mediante artefactos explosivos?. Quiero pensar que no.
Es muy triste que haya que proteger a quien acude a un espectáculo legal como son los toros. Y eso es lo que estaba haciendo la policía cuando se produjo el atentando el pasado domingo en Bogotá.
Ha quedado claro que no fueron ellos, los animalistas, y hay que decirlo, porque de lo contrario estaríamos mintiendo y nos pondríamos a su altura. 
Pero también ha quedado claro que han protagonizado muchísimos episodios de violencia . Esos violentos son el brazo ejecutor, alentados por las consignas de sus gurús, esos que todos conocemos.
Con un discurso animalista que está provocando el odio hacia una parte de la sociedad por el mero hecho de ser aficionados a los Toros.
Los saltimbanquis resultan hasta graciosos. Los peligrosos son los subvencionados, esos que con su discurso provocan ese odio a veces incontrolado. Los que atacan, los violentos, son los adoctrinados por estos últimos.

En Bogotá no fueron ellos, pero la violencia antitaurina está presente muchas, demasiadas veces...



lunes, 20 de febrero de 2017

HABLAMOS CON DIEGO URDIALES


Hoy hablamos con un torero al que, seguramente el tiempo hará justicia. El querer caminar de forma independiente, defendiendo tu propio concepto y buscando más sentimientos que goles provoca que algunos diestros queden relegados, injustificadamente, en un segundo lugar. Algunos como Diego Urdiales entienden el toreo como lo fue siempre y en su dura posición defienden la verdad de esta Fiesta. Duro, sincero, pero ante todo, TORERO. Hablamos con Diego Urdiales. 


¿Por qué decide ser torero?

Me llamaba la atención mucho y me removía algo por dentro desde pequeño, cuando veía los toros por televisión con mi abuelo. Con mi hermano, muy aficionado, jugábamos al toro de pequeños. 
Después se inauguró una escuela en Arnedo cuyo maestro era Rafael Guerrero, un hombre que trabajaba aquí, era sevillano, y que quiso ser torero.

¿Le tiraba más el fútbol?

Jugaba al fútbol como casi todo el mundo y, además modestamente, se me daba bastante bien. Siempre tenía presente lo del toro pero no tenía acceso a algo que pudiera moverme a decidir ser torero. En Arnedo era muy complicado hasta que se inauguró la escuela.

Una carrera de sin caballos se inicia con mucha precocidad.

Fue una etapa muy bonita en la que pude vivir momentos inolvidables. Empecé con once años matando mi primer becerro y tuve mucho cartel en Francia como sin caballos. Toreé bastante por mi zona y por Francia. 

Tras ello llega una etapa con caballos larga para lo que se acostumbra ahora.

Fue larga porque hubo años de no torear nada, ni una novillada. Llegué a estar dos años enteros sin torear, muy duro tras haber debutado con 16 años yendo bien las cosas. La falta de oportunidades por carencia de novilladas hizo que torease años una, dos o ninguna. Tras dos años sin torear lo hice aquí en Arnedo cortando tres orejas y empatando con Uceda para el Zapato. Eso hizo que me tuvieran en cuenta. Al año siguiente toreé algo más, conseguí el Zapato de Oro y actué en Madrid, Sevilla...
Prefería esperar para la alternativa compensando, aunque fuera en varios años, lo poco que toreaba cada temporada. No decidí dar el paso hasta que no estuve preparado. No quería ser matador por serlo ya que quería dar el paso cuando me encontrara preparado para ello dentro de mis posibilidades.

¿Hubo momentos en los que pensó en retirarse?

Muchos

¿Cómo se supera?

Desde que empecé he tenido sensaciones como ésas y lo que me ha hecho superarlo ha sido coger el capote y la muleta. Siento algo, ahora mismo pasa, y lo necesito. Siento algo especial que me da fuerzas y me mantiene viva la llama. 

En esos años, ¿ha notado el cariño y/o la exigencia de sus paisanos?

Ha habido momentos de todo. Cuando va bien la cosa se apunta más gente al carro y cuando van mal se apuntan los cercanos. Tengo mi familia que me ha apoyado siempre, amigos que han confiado y ayudado. Cuando las cosas no salen, como en todo, sentir el apoyo es fundamental.

Decide dar el salto al escalafón superior en un gran cartel

Tremendamente bonito fue el día. Llegar a ser matador, como te he dicho, no era mi meta pero sí un paso más y fue una ilusión tomarla en una plaza tan importante para mí como Dax, había toreado allí de niño y sin caballos, y tomar la alternativa en el aniversario de alternativa de Paco Ojeda que toreaba solo ésa y con El Cordobés fue muy bonito.

Llega su idilio con Logroño

Fui triunfador el año de mi alternativa cortando dos orejas a uno de Manolo Gonzálezz, al año siguiente se las corté a uno de Valdefresno quedando como mejor faena. En Logroño he tenido la suerte de que me han embestido los toros y he podido expresarme.

Llega un parón de nuevo, ¿cómo se supera?

Sufriendo mucho y volviendo a superar esa herida que uno sufre cuando vive esos momentos y te aseguro que esa herida es muy grande. Cuando vuelve a pasar este parón se te reconstruye todo, te planteas muchas cosas. Yo por aquel entonces vivía con mis padres, luego me casé y tenía el orgullo de que tenía que ayudar en mi casa. Trabajé desde muy niño en diferentes cosas pero después me establecí, trabajé e intenté compaginar el trabajo con el toreo, sacar fuerza. Había muchos momentos difíciles pero otros en los que me llenaba toreando de salón, era feliz. Como otro se va al bar, al fútbol, a cazar o a cualquier otra actividad pues yo me iba a torear de salón. Eso me hacía feliz, me llenaba y así lo podía soportar.

En esa situación, ¿no queda otra que ir a Madrid a todo o nada?

No tienes otra salida. Toreros en mi situación, en la que solo te ponían en la feria de Logroño, triunfabas y solo servia para volver al año siguiente, no te quedaba otra. Si triunfas en Castellón, Valencia o Sevilla, de primeros de temporada, te ayudan pero en Logroño solo te servía para volver al año siguiente.

Empieza un idilio con Madrid

Tuve que ir dos o tres veranos, sufrir la dureza de corridas muy duras que no me embistieron pero hicieron fuerte como torero pese a no tener triunfos fuertes. Pese a eso me hicieron crecer como torero y creer más en mí mismo. Estuve varios años parado, dos años, sin torear nada. Todo empezó a cambiar en Alfaro y con el indulto del Victorino en Logroño. 

Antes de entrar en el indulto, ¿qué pasó en Alfaro para notar ese antes y después?

En esos años de no torear nada me dieron la oportunidad de torear un festival en Alfaro en el que pude cortar dos orejas a un novillo con el que estuve bien. De ahí entré en la feria cortando tres orejas y rabo a una de Baltasar Ibán. Tras ello a Logroño con el indulto. Cuando indulté era mi tercera corrida del año. 

¿Fue clave la repercusión de una ganadería como Victorino para que la gente se fijara en usted?

Totalmente. De ahí empecé a sonar, el toreo habla y un triunfo así tiene su importancia. Al año siguiente debuté en San Isidro, sin estar anunciado, entrando como sustituto y luego toreé dos tardes. La tarde de Carmen Segovia triunfé y cogí una sustitución después. Entré en otoño triunfando. A partir de Madrid entré en Bilbao con un triunfo en el que me pidieron con fuerza las orejas, San Sebastián y Francia. 

Llama poderosamente la atención lo poco que se le ha visto de Madrid hacia el Sur

Fíjate, llevo 17 años de matador y toreado cuatro tardes en Andalucía.

¿Por qué?

No será porque yo no quiero. 

Antes de entrar más en Bilbao, le quería preguntar por una tarde en la que Madrid se entregó a su capacidad, la tarde de Samuel Flores.

Fue un tarde que recuerdo como durísima. Hice un esfuerzo tremendo con un viento horroroso, el día de más viento que he toreado en Madrid. Con la cornamenta y cuerpo de Samuel es muy difícil que puedas interpretar el toreo que buscas pero impactó mucho la faena aunque yo ya había vivido varias tardes en las que había cortado orejas: la de Carmen Segovia, dos años en la goyesca en la que en una de ellas me pidieron las dos orejas, una oreja a Victorino... 
En Madrid hay tardes que, cuando las corridas no ayudan (a contra estilo), no transmiten, que no puedes aportar... se te hacen cuesta arriba las tardes pero yo he sentido a la plaza con cariño y respeto.




Llega el siguiente paso adelante, la corrida de Bilbao. ¿Fueron lágrimas de liberación?

Sí. Llevaba siete ferias consecutivas triunfando en Bilbao en las que lo había rozado varias tardes. Mi situación hace que uno necesite un triunfo rotundo para convencer, no sé a quién. Llegó y fue como decir que sabía que esto podía pasar, que iba a pasar. Fue una liberación de todo además de vivir una tarde de tres orejas en Bilbao, poder disfrutar, sentir la emoción en la plaza, el cariño de Bilbao... En esa plaza me siento muy a gusto, necesito un público paciente, respetuoso y Bilbao es en eso ejemplar.

Tras ello entra en una Casa Grande, ¿cambió la mentalidad hacia usted de algunos aficionados?

Sí, no voy a decir que no. El público aficionado va en contra de que te apodere una empresa, no les entra en la cabeza que pueda ser así. Parece ser que defraudas tus principios, que los rompes. Sentí eso pero son cosas con las que hay convivir. 

Madrid ya no le trata igual cuando acude en otro tipo de cartel.

Ellos tienen una forma de reaccionar (el aficionado) que va a parar a lo mismo que hemos hablado antes. Sienten mal eso, creen que no debe ser así y la reacción es más de espera, más de tardar en reaccionar. Tú sientes más crispación en la plaza, todo se hace más duro.

¿Qué se gana con la independencia?

Gano algo dentro que siento como es una confianza plena a mi alrededor, algo que necesito para torear.

Este año arranca con injustificadas ausencias como Valencia, ¿toca volver a empezar?

Voy a Sevilla, voy a Madrid y todos dependemos mucho de esas plazas y ojalá me encuentre como en este momento cuando llegue la hora de que salga el toro teniendo suerte, algo que es importante para decir la clase de torero que soy.

Defina pureza

Es algo complicado de decir. Hay que tener un concepto claro del toreo dentro que cuando lo interpretes delante del toro, todo sea de verdad.

Pureza dentro y fuera del despacho.

Sí, si no la tengo, no hubiera toreado 19 corridas el año pasado.

Queda claro. 

Para este año, ¿qué?

Este año busco la misma línea y sigo buscando mi camino. Cuando uno busca su camino hay veces que se sale y tiene que ser capaz de volver a entrar. Con ese riesgo quiero vivir. Me hace ser feliz esto, ser mejor torero cada día. Hay que correr riesgos en el toro, más allá de los físicos, para ir más allá a la hora de interpretar.

Para acabar, me gustaría preguntarle por la faena de La México. Heriberto Murrieta nos citó a José María Manzanares padre, Curro Vázquez y usted como referente.

Joder, qué nombres. Heriberto es un gran aficionado. Aquella faena se acercó mucho a lo que he soñado y lo que he buscado. Es algo que no olvidaré, imagínate. 

sábado, 18 de febrero de 2017

EN LA FERIA DE CÁCERES ME VOY A LA PLAYA

Tal y como varios medios se han hecho eco, se ha aprobado el destinar 137.000 € para adecentar  la Plaza de Toros de Cáceres y que ésta cumpla con todas las medidas de seguridad  para que puedan darse festejos taurinos o cualquier otro tipo de espectáculos. La medida ha contado con los votos favorables del PP y Ciudadanos. Recordemos que estos últimos impidieron que hubiera toros en la capital cacereña el año pasado.
Finalmente parece ser que el PP ha cedido a las pretensiones de Ciudadanos y no habrá ninguna ayuda económica para el "valiente" que decida algún día dar toros en "La Era de los Mártires".
Dicen que el objetivo es que en la próxima feria de San Fernando haya toros, pero recordemos que quedan tres meses y aún no hay ni pliego. Por cierto, cuentan que quieren sacar un pliego provisional para este año y luego quien quiera la plaza tendría que ser por un mínimo de 6,7 o más años.
Yo lo tengo claro. Haya o no haya finalmente toros, en la Feria de Cáceres me voy a la playa. Ya no me fío y estoy harto de que intenten tomarme el pelo.

viernes, 17 de febrero de 2017

JOSÉ LUIS MORENO HABLA EN BANDERILLAS NEGRAS


Hoy hablamos con un gran torero. Un diestro con una enorme capacidad de hilvanar faenas de las que no se olvidan y que ha dejado un gran recuerdo en el mundo del toro. El torero cordobés José Luis Moreno sorprendió al retirarse demasiado pronto pero con la satisfacción de haber dejado huella en la tauromaquia. Hoy hablamos con él de una trayectoria intachable, dura pero muy TORERA.

¿Por qué decide ser torero?

Yo no tengo antecedentes profesionales en mi casa pero mi padre era muy aficionado. A eso se une que en el Valle de los Pedroches, soy de Dos Torres, hay tradición de festejos populares. Quizás ahí sentí dentro de mi el gusanillo de enfrentarme a un animal que veía peligroso. Mi primer contacto es a hombros de mi padre dando el quiebro en el pueblo a una becerra. Tendría tres años.

Llega a la escuela de Córdoba

Por asuntos laborales de mi padre nos tuvimos que ir a Córdoba. Con siete años me apunté a la escuela, era como un juego. Yo siempre decía que quería ser torero, no que iba a serlo. Mi madre conserva mis libros de primero de primaria en los que pintaba toritos con mi hierro. Yo decía que era torero pero que solo me faltaba la edad para serlo.

¿Cómo era la Escuela Taurina?

Aquellos momentos para mí suponen un recuerdo precioso. Con la edad de siete a nueve años iba con la idea de jugar a ser torero. Teníamos admiración tremenda a los toreros que iban como Fermín Vioque, Antonio Tejero, Manuel Díaz cuando se anunciaba "Manolo", Juan Carlos Domingo, De la Rosa... Ellos eran nuestros idolos cercanos porque ya toreaban en público. Después de haberlos visto torear en la plaza entrenaban con nosotros y les idealizábamos.
Yo era como la mascota allí (risas).

Arranca la época de sin caballos.

Debuté en mi pueblo, Dos Torres, el 19 de Agosto de 1989. Con catorce años lo hice y luego toreé en la comarca por pueblos como Añora o Pozoblanco. Me di a conocer al año siguiente en una novillada sin caballos concurso en Córdoba en la época de Martín Gálvez con Curro Conde de gerente. Me llevé un vestido de triunfador. Tenía voluntad más que técnica pero algo tuvo que ver el jurado porque me dio como triunfador. 

Córdoba, de nuevo.

Al año siguiente toreé en Córdoba la novillada sin caballos de la feria y se fijó en mí Zurito, que apoderaba a Finito. Me apoderó. Con él hice toda la etapa de novillero. Debuté con caballos el 10 de abril de 1993 en Priego de Córdoba. 1993-1994-1995 estuve con picadores. Triunfé en mi tierra por Córdoba, Montilla, Priego... Al año siguiente mi primera actuación importante que me hace dar a conocer a nivel nacional fue en una novillada de Rocío de la Cámara muy dura en agosto de 1994 en Málaga, en la que salgo a hombros y tengo crónicas muy bonitas de Zabala padre, Tendido Cero... Eso me da a conocer y se me abren ferias como Arnedo y sobre todo, al año siguiente Madrid.

Un gran idilio nace con Madrid

Debuté a comienzos del año y toreé cinco tardes pese a no cortar orejas. En eso los Lozano siempre han sido ejemplares ya que cuando un torero ha mostrado buenas condiciones, han apostado por ellos. En el año 1995 toreé cinco novilladas y dos en 1996 pese a no cortar orejas aunque sí di vueltas al ruedo y parece ser que fui del gusto de la afición de Madrid. Es la plaza en la que más he toreado de mi carrera, un total de 29 tardes.

Llega la alternativa con un gran cartel.

En ese período de novillero me forjé mucho al pisar plazas importantes como Madrid, Zaragoza, Valencia, Sevilla, Arles... completando 57 tardes. Llegué hecho a la alternativa y la tomé el 30 de mayo de 1996.
Con Ponce y Finito fue el cartel soñado. Un ambiente muy bonito, cumplí el sueño de salir a hombros con Ponce en un día feliz. Desperté rápido del sueño porque un toro de Murteira me dio una cornada importante a los dos días en la feria y me cortó en seco el inicio prometedor. Así perdí ferias como Granada. Tuve que empezar de cero. Toreé en provincias por la zona de Cordoba, actué en seis corridas de toros ese año.

Llega Paco Dorado

Al año siguiente me ayudó Paco Dorado y 1997 fue una temporada muy buena porque me rodé en muchas plazas. Dorado había dejado a El Cordobés y tenía bajo su tutela muchas plazas. Toreé 17 tardes.

Madrid le ve ya de matador.

Confirmé al año siguiente en Madrid un Domingo de Ramos cortando una oreja en una de Fermín Bohórquez. Sonó mi nombre, no acudí a San Isidro en la de  Cuadri por una cornada dos días antes en Manzanares. Los Lozano se portaron bien y me dieron el 15 de Agosto cortando dos orejas a la de Los Eulogios bajo la tormenta en tarde para el recuerdo, para aficionados y para mí por las emociones que se vivieron.

Sale lanzado

Fui triunfador en Barcelona, Jaén con un rabo. Ese año 1998 entró mi nombre con los jóvenes mejores situados.


Llega Simón Casas

En 1999 me apoderó Casas en todas las ferias con 46 tardes y entré en la dureza de competir con las figuras. Algo que es muy difícil pero me basé en brillar en las plazas importantes. Mi carrera siempre ha sido de altibajos. Yo no he sido nunca un virtuoso, me he hecho poco a poco pero al final fui labrando dentro de mi un concepto y una forma de hacer y sentir el toreo muy personal. Al final de mi carrera toreé parecido a como me gustaba

¿Nos puede describir esa forma?

Dentro de ese término tan subjetivo y que no siempre usamos bien la pureza y toreo clásico. El toreo que a mi me ha llenado hacer y el que me llena ver es el toreo que engancha los animales adelante, que domina la embestida en todo su trazo y que es en línea curva. Luego cada uno interpreta a su manera con su expresión, tu cuerpo marca la forma de torear. Hay una verdad de torear largo, despacio y ajustado es lo que siempre he buscado hacer.

¿Qué le ha taltado, con sus grandes condiciones, para no llegar a la etiqueta de figura?

Lo que tienen las figuras, que es no fallar los días determinados. He tenido tardes muy buenas, faenas para el recuerdo y muchos aficionados y profesionales han sido muy partidarios míos. En el toreo ser bueno es algo muy difícil. Es algo para lo que, además de aptitudes, debes tener perseverancia. El toreo tarda en cuajarse, la forja de la personalidad tarda. Ser bueno es difícil y para ser figura además de bueno debes triunfar oportunamente. Eso me faltó a mí, fue mi talón de Aquiles. El ritmo del triunfo continuo que se pide a las figuras me faltó a mí.



¿Hasta qué punto afectó la cornada en Castellón con el toro de Victorino cuando estaba cuajando una gran actuación y venía de un buen 2009?

Esa cornada, viéndolo con perspectiva, marcó la última parte de mi carrera. Después de pasar un bache de actuaciones en las que actuaba poco y no iba a las ferias, en 2009 cuajé una gran tarde de triunfo con José Tomás en Córdoba y las miradas volvieron hacía mí. Fui a Julio como triunfador con la de Adolfo, corté oreja en Madrid. En un puñado de tardes, una decena, tuve triunfos muy importantes culminando en Pozoblanco dónde maté seis Victorinos. Esa tarde pude llenar, compartir con mis paisanos una tarde muy redonda con lo que supone Victorino.
Mi nombre volvió al candelero y en 2010 comencé en las principales ferias como Castellón, Valencia y Madrid. Estaba con seguridad, maduro y esa cornada de Castellón me pegó un parón muy fuerte. Me costó muchísimo, me produjo muchos destrozos, recuperar la fuerza. Reaparecí en Madrid el 2 de mayo, era una tarde importante y no rayé a la altura que necesita Madrid. Hay que estar siempre a una dimensión muy por encima de todo. No estaba en las mejores condiciones y la falta de seguridad tras las cornada hizo que pasara sin pena ni gloria

Pero volvió a remontar

Ese mismo año fui triunfador en Córdoba cuajando a Salmonete de Torrestrella. Llegó Dax, Pozoblanco mano a mano con Juli y me dio cornada y Juli se quedó solo. Cuando tu nombre no está consolidado aunque saben mi concepto y capacidades te bajas del ritmo de ferias y cuesta otra vez engancharte. Con la reducción de festejos que ha habido ya no había ese espacio, no para primera fila, pero te dejaba torear 25 tardes que no hay. Ahora hay un circuito de figuras pero el que no esté en él es dificil completar una temporada regular.

¿Le pesó la decadencia de Córdoba?

No. Mi tierra es Córdoba con todas sus condiciones y características positivas y negativas. He podido tener un puñado de las mejores tardes de mi vida. Me sentía a gusto y arropado además de responsabilizado y tuve la suerte de dar con toros que me lo permitieron. La dimensión de un torero se marca en el día a día y en los compromisos importantes en todas las grandes. Hay que triunfar en todas, fuerte y seguido. He sido triunfador de Madrid, Valencia, Castellón, Córdoba... triunfos demasiado diseminados, Deben ser consecutivos y eso hacen las figuras. De los nuevos valores con un puñado de grandes condiciones se consolidará el que tenga la capacidad de triunfar con más toros y más faenas de calado. 

¿Le falló a usted Sevilla?

Sí, pero en Madrid he cortado 6 orejas pero ninguna en San Isidro pese a buenas tardes. Fui pocas tardes a Sevilla pese a ser cercano y estar en buen momento. He matado Cebada, Guardiola, Palha y dos de Miura. Siempre he ido con esas, pero cualquier ganadería te da oportunidades porque de ahí han salido triunfadores. No sentí el calor de Sevilla, eso sí.

¿Las duras iban contra su concepto?

Para hacer el toreo que uno quiere necesita un toro con embestida apropiada. A mi la palabra a contraestilo no me gusta pero tú buscas un toro que te de garantías para dar tu dimensión. He toreado y cuajado muchos de Guardiola en provincias, Málaga (3 orejas) eran toros de mucha importancia y su embestida da mucho peso a la faena. Toreé la primera corrida de Victorino en Castellón con Juan Mora y Juli. Esa tarde tuve un gran triunfo y me dio 8 de Victorino. Con Victorino he fraguado de las mejores tardes de mi carrera y me han servido para mucho. Me han permitido triunfar, ganar crédito y me ha dado mucho.
Luego, es verdad, ha habido otras de otras ganaderías llamadas duras con las que ha sido difícil que mi toreo brillase. Por mi forma de entenderlo es difícil con su embestida y carácter que aquello luciera

Se le encasilla en ellas pese a triunfar con las no llamadas duras en plazas como Córdoba.

Uno busca las mejores opciones dentro de lo que te dan. Cuando no tienes fuerza para elegir toreas las corridas que las figuras no quieren. Eso se arregla triunfando. Muchos triunfan con las duras y buscan su sitio. Cuando tus triunfos no son rotundos es difícil salir de esa parte de la feria y es difícil renunciar a ellos porque estar en feria importante es el ser de los toreros, lo que buscamos. Prefería estar que no estar. Me costaba decir que no en ferias importantes de repercusión porque podías avanzar en tu carrera. Es difícil avanzar sin triunfos duros y torear con esas. Al final es que a las duras, aunque a veces no me facilitaron el triunfo, al menos nunca perdí mi norte como torero y mi concepto lo quise aplicar en cada tarde con independencia del hierro. El aficionado sabía que no adulteraba mi toreo ni degeneró. Fui manteniendo siempre mi concepto y mi forma de interpretar el toreo

¿Por qué se retira?

Cuando dejo de soñar. El toreo es un acto de fe y espíritu que buscas sacar lo que llevas dentro del toro , requiere sueño. Al dejar de soñar vi que antes que se diera cuenta nadie no me podía fallar a mí. Desde los 14 años he estado hasta los 38 y he estado viviendo únicamente para ser torero, para crecer, para superarme a mí mismo y eso lo hacía soñando cada día. Todo ello sin mirar nunca para otros ámbitos que no fueran el mundo del toro. 
A comienzos de 2014 me doy cuenta que tengo merma en la ilusión, que miro a otras cosas, no sueño con el toreo y decido tomar la decisión. Me retiro como el que se tira al vacío esperando que te salgan las alas en el momento de tirarte porque no sabía qué pasaría pero sí sabía, el tiempo me ha dado la razón, que si no estaba enamorado de torear no quería seguir por respeto a mi forma de entender el toreo, a lo poco o mucho hecho y por respeto al público. El publico me ha dado más que yo a él y me lo sigue demostrando. Yo sabía que no podía. Afortunadamente el tiempo me da la razón de estar en lo cierto, de que mi etapa de torero profesional había llegado a su fin. Pienso que tuve el acierto de darme cuenta antes que nadie y tener la osadía de dar el paso de dejar de torear profesionalmente al dejar de soñar y por amar la profesión y no quería estar por debajo de lo hecho

¿Dolieron las cornadas de despacho?

Como todo en la vida. En el toreo se mueven muchos intereses y a veces son favorables las condiciones y otras no. El que tiene poder lo usa como en cualquier actividad de la vida. Cada uno intenta defender su trozo de tarta y sabes que si alguien come tarta es para quitártelo a ti. Las carreras de los toreros son efímeras y hay intereses cruzados. A veces te perjudican, usan su poder y las oportunidades no están siempre a tu alcance. No creo que sea distinto a cualquier ámbito profesional.
Si veo distinto que en el toreo muchas veces juegan con tus ilusiones, con lo que te has ganado en la plaza y eso te produce un dolor a tu yo más profundo, a tu ego, que es difícil de gestionar .Cuando crees que has ganado cosas de ley pero no te dan la recompensa , en su momento es un dolor. Aquí parece que te amputan una parte de tu yo más profundo y eso es difícil de gestionar al jugar con lo ganado y tus ilusiones
A mí me han preguntado que si el toreo es justo y yo decía, ¿y la vida lo es?

¿Qué le pasa a Córdoba?

Taurinamente que tuvo una feria en bonanza sobredimensionada, se ha reajustado como ha pasado en otras plazas. Se subastó al mejor postor económico, nunca se apostó por un empresario que fomentara, construyera desde abajo de los cimientos y se le daba al que más daba por el arrendamiento con independencia de programación y eso, sumado a que ha habido una desafección por los toreros de Córdoba (no ha habido esa revitalización de la ilusión), todo ello ha hecho perder interés por acudir a la plaza. Comercialmente es difícil  la feria pero está en un punto que Córdoba necesita una empresa que trabajara a medio plazo, con tranquilidad, que fuera ganando credibilidad en todos sus abonados, una programación acorde a lo que necesita y demanda Córdoba e ir haciendo las cosas bien como ha pasado en otras ferias que se han sacado adelante con el trabajo de empresas.

¿No ganaría más Córdoba siendo plaza de 2?

No le estorba ser de primera, ¿qué le beneficia ser de 2? Habría que revisar costes pero no sería solución. No sería un desastre ser de segunda ni te obliga al ser de primera. Los festejos entre primera y segunda no varían casi los honorarios, Córdoba tiene su tipo de toro y ha habido menos polémica. con eso que otros años. Córdoba, por ser plaza de primera,  no tiene que ser negativo.

¿La propiedad se ha enterado?

Se ha ido adaptando a las circunstancias que le han venido. No tuvieron la visión de apostar por empresas que consolidaran y apostaron por empresas que llegaron, desde el ladrillo, y que trataron a la feria con poco cariño. Puedes entender a la propiedad que es una sociedad, que rinde cuentas, que tiene una Junta y consideraban como un logro que en cada concurso se ganará más dinero. Ahora es difícil hasta alquilarla y el canon ha bajado, se ha ajustado a festejos. Creo que Córdoba puede tener un modelo de feria con 2 corridas, 1 rejones y 1 novillada. Tiene 350000 habitantes, y mucha tradición taurina aunque goza de poca credibilidad ahora.

La tarde de los 25 años de alternativa de Finito no ayuda a esa credibilidad.

Ahí tenemos que hacer un examen de conciencia. No quiero ser catastrófico ni pesimista pero hay que respetar al público. Cuando uno decide dejar de torear al no dar lo que puede los empresarios deben asumir sus responsabilidades al jugarse su dinero, los toreros se juegan su crédito como artista y persona además de la vida y el propietario de la plaza se juega la vida de su inmueble. Entre todos no podemos dar pie a que se cometan estas cosas. El toreo no pasa un momento para tirarnos piedra a nuestro tejado y hay que poner cariño al aficionado que compra una entrada. Si hay tres personas en la plaza hay que mimarlos porque son los que te van a sembrar de cara al futuro. Esa suspensión fue desafortunado para Córdoba y los protagonistas.

¿Por qué entra en politica?

Ser concejal nunca me lo había planteado pero vino por mi relación con José Antonio Nieto que era candidato del PP y me ofreció que pudiera acompañarle en las listas. Había un programa y proyectos que me ilusionaban como la escuela taurina, el año Manolete.. Poder ofrecer a la ciudad, no tengo intención de hacer carrera política, uno piensa que puede hacer algo y que los valores que he mamado en el toreo donde he fraguado mi carácter pueda aplicarlo a la política municipal.

¿Cómo está la política en Córdoba?

Está marcado por lo que fue el inicio de un pacto que llevó a ser Alcaldesa a la candidata socialista apoyada por tres partidos PSOE, IU, Ganemos. Al final son tres partidos, unos más radicales que otros que se forman en la gestión del día a dia en vez de un equipo de gobierno con política definida. Son tres reinos de Taifas que defienden sus intereses, paran proyectos,,, No es por hacer demagogia lo que más lastra a la ciudad es que no hay proyecto y se gobierna a bases de cambios. 

¿Guarda rencor al toro?

Al toro amor tremendo le guardo. Cuando me preguntan si me dan ganas de torear, a día de hoy no me lo he vuelto a plantear. Incluso en el campo que me gusta torear no tengo el deseo de hacerlo, toreo alguna becerra en casa de amigos pero no he llamado a nadie para que me encierre ninguna. Hablo con toreros todos los días: Espartaco, Uceda, Enrique Peña. Al levantarme me meto en las páginas, voy a los toros, mi relación con el toro es de admiración. Es mi ámbito, es lo que me llena y lo creo dominar.

Y ahora, apoderado.


  • Después de quitarme, necesitaba estar ocupado para no volver a caer en la tentación de torear profesionalmente. Puse en marcha proyectos que funcionan, y dentro de este espacio mi concejalía en el Ayuntamiento de Córdoba, y quería marcar distancias con el toro, desarrollarme en otros ámbitos, ver mi capacidad a la hora de andar fuera del toro pero tenía claro que estaría en contacto y dejaría alguna actividad para el toreo . Han pasado tres años y ahora con Ángel Jiménez , es amigo, tiene condiciones e irá labrando su futuro, le veo condiciones para ser torero, me apetecía si estaba en mis manos con la complicidad de Enrique Peña, muy querido por mi y confío en él, nació la idea de echarle una mano y apoyarle.

jueves, 16 de febrero de 2017

HABLAMOS CON RAÚL BACELIS



Hoy hablamos con uno de los grandes toreros de plata del toreo mexicano. Una historia preciosa de amar al toro con la verdad y la pureza de quién respeta este arte. A corazón abierto nos narra una vida de TORERO con una exquisita educación. Emocionantes momentos que describen la grandeza de Raúl Bacelis.

Hablemos de sus inicios

Mis inicios para estar dentro de la fiesta taurina arrancan desde pequeño. Mi madre me decía que toreaba con dos años, ya con pañales. Soy la cuarta generación de gente del toro. Mi bisabuelo anduvo en los años 30, se llamaba Daniel Vázquez, en los 50 Daniel Vázquez también, en los 70 mi tio materno Ángel Camacho Vázquez, anunciado como Ángel Vázquez. Los dos primeros fueron banderilleros y yo soy la cuarta generación. Mi salto a estar dentro de la fiesta es en el año 84. Lo fuerte para mí fue en los años 90 - 91 que me presenté en La México de novillero. Si echas cuentas, de nuevo a los veinte años, salía un torero en mi familia.

Anduvieron en la legua. No llegaron a grandes escalones pues por situaciones ya personales pero mi bisabuelo se hizo sastre taurino, prestaba ropa a los torerillos de la legua. Cuenta mi abuela que a uno de ellos que les llegó a prestar ropa, o era un alquiler pero no llevaban dinero, era el maestro Luis Procuna. De ahí nace mi afición al toro. Lo que escuchaba de chiquillo era pasodobles, llegaba ver a mi tio entrenando estando yo chiquillo y de eso me fui alimentando. Mis juegos eran como los de todos los torerillos: jugar al toro, banderillear las macetas de mi abuela. Por fortuna eran las macetas y no a mis primos.

Llega un momento precioso...

Cuando me llevaron al primer año de la primaria lloraba con mi madre para no entrar. Cuando llegamos a la escuela la maestra me decía "güerito, pásale; vas a aprender, tener amigos... ". Yo lloraba y mi mamá decía que dijera el motivo de no querer entrar. Llorando le dije que no quería entrar porque iba a ser torero y ellos no necesitan saber, leer ni escribir. La maestra me dijo que los toreros deben saber leer para conocer cuánto le van a pagar y saber donde le van a mandar a torear. Así me metió para dentro. Era una parte de mi motivación para ser torero.

Pasa el tiempo

Pasó el tiempo y cuando tenía 15 años fui a la México y vi torear al maestro Valente Arellano (q.e.p.d) y ahí me prendió la mecha inmediatamente. Hablé a mi tio y le dije que quería ser torero. Me llevaron de ahí a la guerra. Me enseñó a agarrar el capote. En dos días me dijo "agarra así, mueve el capote así" y se empezó a movilizar. Fuimos donde daban festejos con vacas para los principiantes y me dijeron que si salía y salí. !Válgame Dios, eran unas vacotas! Salí y me envenené perfectamente porque era algo que buscaba y sentía.

Se inicia una carrera...

Ahí fue el inicio a una carrera de casi treinta años que duré dentro del ruedo. Fui novillero durante muchos años. Mi debut de novillero fue en el año 1988 debutando con cuadrillas y antes anduve en los pueblos, en la legua. Algo curioso para mi debut con caballos fue que le dije a mi mamá: "Mamá si en este festejo no pasa nada, me retiro". Sucede que me pegan dos cornadas en la pierna derecha. Una con las banderillas y otra con la muleta. Aún así me quedé en el ruedo, maté el toro y me subí a la ambulancia quirófano, me llevaron al hospital y el doctor de los toreros Jorge Uribe me empezó a regañar "Tú retírate, no sirves, dale un título a tu mamá" Cuando se me quitó la anestesia comenzaron a llamar mucho en el hospital y dentro de ello era el empresario que me dijo que me recuperara que me repetían. Eso me gustó. Me hicieron entrevista en Televisa, fueron cámaras al hospital (lo que ahora es TV Azteca), me hablaron de revista de toros y se empezó a hacer mucho ruido. No sé si fue la cornada o qué, no entendía. En una de esas entrevistas cómo si hubieran sabido lo dicho a mi mamá. ¿después de esto qué? ¿sigues o retiras?. Mi mamá sentadita estaba, la miré y dije que seguía y me envenené.

Hablemos de su carrera de novillero.

Mi carrera como novillero fue muy lenta. En La México toreé 6 tardes, participé en un Estoque de plata en el año 1991 y en total de mi carrera solo tuve 17 novilladas. Es muy poco haciendo números. Las cosas se iban complicando. La persona que a mi me ayudaba, q.e.p.d., Saulo Flores él estando dentro de la empresa así como tenía amistades había enemigos y me cayeron encima. Estando puesto en carteles...

Llega un durísimo episodio.

Me habían anunciado en Juriquilla en una de Garfias con Del Olmo y Gilio, maestros. Me hacía mucha ilusión porque lo único que toreaba era en Plaza México de forma esporádica. Por fuera no lograba agarrar nada y esa novillada supuso para mí todas las ilusiones y ya con la espuerta en el coche me llama el señor Saulo "que no te vayas que te acaban de sacar del cartel". Me dolió mucho eso y todavía ese año toreé en La México. Mi última novillada fue allí con el maestro Cordobés y el matador Gabriel Meléndez una novillada de Chucho Cabrera. No se me dio como esperaba y un gran amigo mio, como un padre, Felipe González que fue matador y luego banderillero habló conmigo y me propuso hacerme banderillero. Dentro de mí decía que no, que tenía que hacer la lucha y me fui al sureste mexicano y a correr la legua de nuevo. Cuando sentí que estaba bien preparado la empresa había cambiado, ya estaba Herrerías. Todos los días me tenía en la oficina, casi un año tocando la puerta. Él me atendía, no voy a decir que no, pero no me dio una oportunidad. Perdí en las oficinas el sitio cogido en el sureste y tomé la palabra a Felipe González para hacerme banderillero y así comencé. Doy gracias a Dios porque sin ese paso me había privado de grandes satisfacciones que tuve de banderillero.


¿Paso duro?

Sí, muy difícil. Al dar el paso me fui a la Asociación de Matadores a firmar la renuncia en las oficinas. Estaba don Octavio Leiva, lo veo como si fuera ahora. Cuando le estaba dando la carta se mojó con mis lágrimas al estar renunciando a mi sueño de ser figura como matador. Él me abrazó, me consoló mucho.
Una ocasión se lo dije a mi fiel seguidora, una de mis hermanas, me dijo qué haría si no pudiera seguir. Y le dije que me haría fotógrafo, que fuera lo que fuera seguiría delante del toro. He disfrutado muchas cosas dentro de la fiesta. 

Inicia una nueva vida

Cuando me inicié como subalterno, primero es el proceso como aspirante casi año y medio buscando la oportunidad del examen para ser socio activo. Me hicieron examen en Texcoco con Jorge Gutiérrez, Ricardo Negro Montaño y Zotoluco en una de Chafik (San Martín). Me examiné en un toro de Zotoluco y años después estuve en su cuadrilla, un dato curioso. 

Se va consolidando.

Tuve una aventura buenísima. Conocí a un gran amigo, ahora es mi compadre, que me invitó a España a bautizar a su hija, Juan Carlos Ruiz (banderillero). Me dijo que fuera el padrino de su hija Empecé a vivir la fiesta de ustedes y me di cuenta del profesionalismo, del respeto que tiene la gente para muchos toreros. Me respetaron mucho y anduve toreando por allá novilladas, festivales, novilladas con caballos y yo me hacía pasar por otros para que la guardia civil me permitiera poder torear. Me preguntaban el DNI y me sabía de memoria cuatro de compañeros de allá. Estuve dos meses allá y cuando regresé llegué con muchos sueños para México. Uno de ellos era regresar como figura del toreo entre los subalternos. Que se me diera sitio, que se me respetara como respetan en España.

El malogrado José María Luévano, clave en su vida.

El primer torero que creyó en mi fue mi gran amigo José María Luévano, Dios le tiene en su gloria La temporada se fue abajo pero yo me mantuve firme con él, le tenía mucha fe. Él me dijo un día que si me llamaba otro torero que me fuera. De ahí hice un salto con el matador Fernando Ochoa y anduvimos dos años en los que toreaba con él y otros toreros de esa época como Jerónimo o Nacho Garibay. Después me llamó el apoderado José Manuel Espinosa, que en paz descanse, y me habló para ir con el Maestro Armilla y el Maestro Zotoluco. Era para mí un bombazo al saltar a las grandes ligas con las figuras del toreo que era lo que yo pedía. Todo eso fue por lo que yo viví en España con ese profesionalismo. Los muchachos de allá me decían tómate un whisky y decía que no porque me tengo que ir a correr. "Tú te quieres acabar el mundo corriendo" me decían. Yo me mentalicé y el fruto comenzó a dar cuando me llamaron para el maestro Zotoluco y Miguel Espinosa. Se juntaron sus fechas y el apoderado me dejó con Zotoluco. Así me quedé muchos años. Anduve luchando, preparándome muy fuerte. Después de su viaje a España para presentarse en Madrid y se llevó a un compañero mio Fernando Grajales y me dijeron que al año siguiente iba yo. Eso me motivó más a prepararme, a ser más profesional. Al año siguiente no llevó a nadie el maestro y moralmente eso me debilitó. Era mi sueño estar en grandes ligas y en un lugar tan profesional como España. Cuando regreso el maestro le di las gracias pero me fui.


Llega el mito, llega David Silveti

Comencé a estar con David Silveti y me llamó el maestro para su cuadrilla. Imagínate lo que fue para mí eso. Estar en la cuadrilla del maestro. Así empecé a compaginar con el maestro, toreaba poco, y afortunadamente ví triunfos del maestro en México. Luego vino la situación de decidir hacia dónde. El maestro Zotoluco me volvió a llamar y el maestro David ya no toreaba y me fui con él.

Otro grande, Eloy.

Con él brinco al maestro Eloy Cavazos y así fue mi carrera como subalterno. Tal vez un poco dramatizada pero es lo que me está moviendo ahorita. Anduve en cuadrillas de esos figurones y otro como el matador Rafael Ortega y afortunadamente de las casas donde salí si hubiera decidido seguir como torero hubiera sido bien recibido. Sigo en contacto con el maestro Eloy, con la familia Silveti, con el maestro Zotoluco. Pude salir bien de esas casas pero sí hubo situaciones que ahora al platicarlo me removieron el corazón, siento la nostalgia.


De lo extranjeros me coloqué con Sebastián Castella con el que anduve cuatro años

¿Le quedó la espinita de no colocarse en España?

Si y muy clavada. Yo tenía grandes ilusiones y Las Ventas no la quise conocer en mi primer viaje de indocumentado. No la quise conocer porque la iba a conocer como subalterno dije. Sí, me quedó eso.

¿Por qué no se dio siendo tan reconocido en México?

Aquella ocasión que Zotoluco se fue y me prometieron de ir se bajó del grupo el matador y en vez de ir de figura se va de segunda y eso hace que llevase solo un miembro porque requería más gastos. A pesar de ello me siento tranquilo, a gusto con lo que logré, con lo que obtuve con mi esfuerzo porque gracias a Dios me levantaba temprano a correr, a hacer lo que me habían dicho de novillero "el torero se tenía que cuidar más que una señorita" y me cuidé mucho.

¿Por qué se quita del toreo?

Me malacostumbré al trato de las figuras del toreo. El trato que siempre me dieron ya no es lo mismo. Esto lo he dicho con mucha tristeza, lo he manifestado en medios, amigos, conocidos, redes... El trato que me dieron las figuras fue muy especial y ahora los toreros que están vigentes ya no es lo mismo.


¿En qué sentido?

No voy a mencionar nombres. Había ocasiones que los toreros querían darme menos dinero. Si de por sí los sueldos son bajísimos, con menos dinero casi debes pagar por ir a torear. Yo no estaba dispuesto a esto. Nos querían reducir gastos... Es conocido esto en España, el túnel que llaman. Yo no aceptaba eso y dije no, prefiero hacerme a un lado, ya viví la fiesta, la disfruté, la sigo disfrutando esta distinción de ser llamado. Vinieron muchas situaciones: mi nena me requería en casa e ir a torear era tres o cuatro días fuera de casa ya que acá son distancias muy largas y era regresar con sueldo bajo (2000 pesos) por tres días era complicado. Yo era de los que más toreaba al año, 110 festejos. Los menos festejos que tuve fueron 75 y eso porque en 2012 caí fracturado de la mano por un agarrón de un toro que me paró 6 meses. Me levanté y otra vez a darle. En ese tiempo de la fractura, a un mes de la colocación con Castella. En esos días estábamos embarazados y perdimos el bebé con cinco meses de gestación. Esas cosas me empezaron a mover qué iba a hacer cuando no pudiera partir plaza. A mí me gusta mucho el canto, ando cantando en fiestas privadas y me puse a cantar.

"Vuelve" el niño de primaria...

Regresando a la anécdota de la primaria dije que al no ser torero me puse a estudiar y lo hice. Entonces se me movieron muchas cosas como el trato de los toreros, el tiempo que requería mi nena, mi familia... dije no y tenemos que buscar por otro lado y en el año 2013 decidí decir adiós. No avisé a nadie antes porque sabía que se iban a mover muchas cosas. Se lo anuncié esa mañana a mi compadre  Ángel Juárez picador y le dije "compadre, es mi última tarde" "no la chingues" "mis razones tengo". La situación está muy fea, políticamente en el ambiente taurino está muy feo, sería feliz toreando sin lidiar con determinada gente.

La verdad por delante de todo.

Hubo ocasiones que me vetaban al no ser de la asociación de La México y me enfrenté y le dije que por qué se metía con mi carrera, dinero, profesión y dinero de la familia y me contestó que "porque tu eres del otro equipo". Le dije "¿sabes qué? te estás metiendo con mi familia". Fue en las corraletas de la México.

David Silveti me llevaba en la cuadrilla y se anunció en La Plaza México y me dijo

"¿qué problema tienes?"
"Yo ninguno."
"Ya hablé porque no te dejaban en la cuadrilla"
Él habló con el que estaba "Juan, si no pones a Raúl en mi cuadrilla, yo no toreo" Imagínate al maestro peleándose por su torero. Eso me llenó y dije "olé los cojones del maestro". Esas son figuras del toreo. Coincidió que otro torero con el que iba le dije "matador, que toreamos en México" sabiendo lo hecho por el maestro por mí me dijo "yo sí, pero tú quién sabe".

La grandeza del maestro se coronó con Mar de Nubes

Imagínate como salí con el maestro ese día. Fue el día de Mar de Nubes. Anduvimos mucho en provincia. El trato de esas figuras. El trato de Eloy Cavazos, convivir con mi familia y él decía "ustedes son mis ángeles". Por eso mi decisión de decir ya.


Una pena en el alma...

Llegaba insatisfecho de torear siendo mi satisfacción, mi gusto. Yo no pedía que me hicieran caravanas, simplemente el trato de cuadrilla, un miembro más de tu equipo. El trato era feo y hostil para todos y dije no. Como no estoy acostumbrado a lamer botas dije no, yo ya no puedo seguir aquí. Estar agachado dije no. Cuando sentía buen trato era con el maestro Castella, no nos gritaba, nos pedía las cosas por favor !qué diferencia! y luego veo a mis paisanos... Dije que no podía aspirar a más. En la época dorada del toreo mexicano el maestro Eloy, Manolo, Jorge se llevaban su cuadrilla pero luego ya no. El dinero es importante pero ¿qué más importante que tu carrera, tu profesionalismo...? Fue donde batallé mucho y en esa corrida de Aguascalientes le dije a mi compadre hasta aquí llego. Me dijo que si quería decir en la plaza que me retiraba pero me quería ir en silencio. Mi esposa y mi hija, la más feliz, mi esposa era la única que lo sabia. Mi esposa me dijo que no me retirara en silencio como cualquier cosa, que tenía una trayectoria, pues que la gente se entere. Ese día en Aguascalientes el compadre me hizo el favor de hablar con juez y toreros y me retiré el 5 de mayo de 2013 en esa feria.

Y ahora...

Muchas cosas. Anduve inquieto días anteriores con querer volver a torear. Luego más viendo las corridas, demasiado inquieto. Platicando con Dios le decía que traía esta situación y él me dijo "ponte a trabajar". Estamos arreglando la casa, me puse hacer los muebles de la cocina, estudio, soy quiropráctico, tengo mi cédula, hago acupuntura, no me quise ir de poner banderillas. No las igualo pero ayudan (risas). Estoy trabajando en eso, gracias a Dios tenemos bastantes pacientes. Mi esposa también lo es y con ella he aprendido muchas cosas y una de ellas es amar a la familia y por la familia di este paso. De repente sueño toreando, le pego un muletazo a mi mujer... Lo que más doy gracias a Dios es poder platicarlo, viví experiencias buenísimas con figuras, los ganaderos me ven con agrado. Estuve en tardes importantísimas con figuras como Zotoluco y Romerito indulto, el toro Mar de Nubes con el maestro David, el toro Pajarito me hubiera tocado. Casi pasó encima de mi, lo único que le vi fue la panza y los cojones al toro. Estaba en el burladero de aguantar, cerca donde brincó. Esa tarde regaló el matador Xavier Ocampo un toro de Fernando de la Mora de casi 600kg de nombre Troyano y salí al tercio. Como subalterno casi 18 años y otros 12 andando en la lucha para ser novillero, figura del toro. No sé si logré ser figura del toreo pero muchos matadores me dieron ese trato y eso es bellísimo Jaime, no lo cambias por nada. Hace poco una persona que llego de Canadá, un amigo, me preguntó ¿si tu pudieras poder volver a vivirlo?, ¿estudiar o ser torero? Yo diría que volver a ser torero. Es lo bonito de la vida, cumples tus sueños, ciertas metas que te trazaste desde pequeño, las cumpliste y ahora lo que viene. El toro me enseñó que las puertas no se cierran, siguen abiertas para el que la quiera cruzar. He cruzado caminos bellísimos andando con grandes figuras y casi la mayoría de los jóvenes. Él único con que no pude fue el maestro Jorge que me estima mucho, fue el único con el que no pude.

¿Una trayectoria feliz?

Si y el final fue feliz pese a las lágrimas, pese a no avisar a mi familia para estar conmigo. Comi del toro, les di de comer a mi familia del toro y de vez en cuando sigo comiendo del toro. De repente canto pasodobles, de repente van compañeros lesionados en el ruedo El toro me sigue llevando de su manita y yo al toro le estoy muy agradecido. Le agradezco mucho, a la gente del toro... Lo que es el toro muchas gracias. A todos aquellos que de algún modo me apretaron un poquito la cresta o el orgullo para sacar adelante las adversidades que se presentan la vida, a las figuras del toreo y hasta aquellos que en algún momento dado... Hasta los que me pusieron trabas me ayudaron porque pude saltar adversidades. Dios siempre me dio oportunidad de estar en el lugar que quería y me sigue dando esa oportunidad, de disfrutar de esto.

Y no podemos olvidarnos de su familia

Siempre viví enamorado de el pase fundamental del toreo que son las Verónicas ....y te confieso que por mis dos Verónicas lo he dejado todo ....Mi esposa se llama Verónica y mi hija Verónica de Montserrat ....


Un hombre bueno.

miércoles, 15 de febrero de 2017

ENORMES INCÓGNITAS SOBRE LA ¿VENTA? DE LA PLAZA DE TOROS DE TALAVERA


La posible venta de la Plaza de Toros de Talavera ha vivido hoy un episodio que deja muchos interrogantes. 

Hoy publicaba La Voz de Talavera.

http://www.lavozdetalavera.com/noticia/45998/talavera/ramos-anuncia-que-el-ayuntamiento-talaverano-no-comprara-la-plaza-de-toros.html

El Ayuntamiento de Talavera no comprará la plaza de toros 'La Caprichosa', de esta ciudad, porque no dispone de capacidad económica para pagar los 3 millones de euros que piden las propietarias, las hermanas María Asunción y Delia Tejedor, y además el alcalde, Jaime Ramos, considera que éste "no es un asunto prioritario" para la ciudad.

En declaraciones a los medios de comunicación, el regidor talaverano ha recordado hoy que ha habido unas negociaciones en las que la propiedad de la plaza hizo una oferta al Ayuntamiento valorando 'La Caprichosa' en 3 millones de euros, a la que el Consistorio realizó una contraoferta, justificada en una valoración de los técnicos municipales, por 1.6 millones.


No ha habido acuerdo entre las partes y, en ese sentido, Jaime Ramos ha señalado que “ni hay posibilidades económicas” ni “lo más prioritario para la ciudad es invertir recursos en tener una plaza de toros propia”.

EL FUTURO DE LA 'FIESTA'

Por lo que respecta a los festejos taurinos a celebrar en la plaza talaverana, Ramos ha manifestado que dependerán de quién gestione la misma ya que los carteles taurinos de ferias en Talavera, en palabras del alcalde, tendrán “éxito siempre y cuando se traigan profesionales atractivos y corridas buenas”.

“Hay empresas en el mercado nacional que son capaces de hacer eso”, ha advertido Ramos, para quien que haya oferta taurina en 'La Caprichosa' pasaría por que los propietarios se pongan de acuerdo con profesionales del sector para traer una “propuesta atractiva que atraiga a los aficionados de la comarca”.

Yo, al leer esto, me hago estas preguntas.

¿Por qué no se publica lo que cuesta una corrida con figuras?

“Hay empresas en el mercado nacional que son capaces de hacer eso”, Aquí habría que señalar que también hay Ayuntamientos capaces de traer figuras en ámbitos como la música o el toreo.

¿Por qué el Ayuntamiento no publica una comparativa del gasto en conciertos y la comparativa en repercusión con respecto a los festejos taurinos?

¿En cuánto se ha valorado las cesiones, por parte de la propiedad, al Ayuntamiento del uso de la plaza en aspectos como el concierto de Mondas o el espectáculo medieval?

¿Por qué no se publica la subvención del ayuntamiento a cada festejo?

¿Cuál es la comparativa de subvención entre Talavera, Pepino, Mejorada, Segurilla, La Pueblanueva y otros pueblos de alrededor como Navamorcuende o Los Navalmorales?

¿Recibe el Ayuntamiento entradas a cambio de las subvenciones cómo ocurre en numerosas plazas?

¿Por qué no se hace público el aforo de la plaza de toros de Talavera en cuanto a taquilla?

¿Por qué el Ayuntamiento no especifica qué son para ellos las figuras?

Si solo se exigen figuras, ¿qué hacemos con Tomás Rufo, Aarón y Abraham Reina?, Cuando lleguen a serlo, ¿qué arraigo pueden tener en su localidad si les apoyan en sus pueblos y no aquí?

¿De dónde provenían los miles de aficionados que llenaron Talavera el pasado Tentadero?

¿A quién le cabe en la cabeza que el empresario de Talavera se marchara cuándo empezaba a tener gente en sus gradas como los tres festejos del pasado año?

MUCHAS PREGUNTAS SOBRE EL COSO DE "LA CAPRICHOSA" QUE MERECEN RESPUESTA POR PARTE DE AYUNTAMIENTO, PROPIEDAD Y EMPRESA. LO QUE PARECE CLARO ES QUE LOS AÑOS DEL CANSINO "SONIQUETE" DE LA EXPROPIACIÓN HAN PASADO A LA HISTORIA

EN CÁCERES YA "HUELE A TOROS"

Esta mañana paseando por Cáceres, he podido comprobar la ilusión tan grande de la afición cacereña ante los extraordinarios carteles que se esperan para San Jorge y la Feria de San Fernando .
La ciudad empapelada anunciando la presentación de la novillada y las dos corridas de toros programadas para este año en la Cáceres Taurina. En un gran acto que contará con la presencia de grandes figuras del toreo y ganaderos de prestigio.
El Hotel Extremadura es ya un hervidero de aficionados, dónde se puede ver charlando de toros y de la ilusión generada, a concejales del Partido Popular y a los de Ciudadanos, grandes artífices de la gran feria que se espera.
Los jóvenes y las distintas asociaciones de Cáceres llevan ya tiempo haciendo tertulias y actividades taurinas para fomentar la tauromaquia y mantener viva esa ilusión de la que hablamos.
Corrillos en los bares, qué si vendrá una corrida de Victorino, qué Emilio de Justo estará en esa corrida junto a Antonio Ferrera, qué por ahí han dicho que José Tomás puede venir en San Fernando etc..
Todo el mundo hablando de lo mismo, de toros....

De repente abrí los ojos, eran las siete de la mañana y estaba sonando el despertador...

martes, 14 de febrero de 2017

EFRÉN "EL LOCO" ACOSTA HABLA EN BANDERILLAS NEGRAS


Gracias a una gran amiga cumplimos el sueño de hablar con un grandísimo picador, mito de México y el toreo de todo el mundo. Un "loco" genial que triunfó por todo el mundo protagonizando inolvidables tercios de varas. Agradecemos a Don Efrén este regalo desde su casa en Estados Unidos. Hablamos con Efrén "El Loco" Acosta. 

Hablemos de sus principios, Don Efrén.

Nací en una placita de toros en Ciudad Juárez. Mi familia era del toro con mi bisabuelo que fue un banderillero que corrió la legua, un tío mío (hermano de mi papá) que quiso ser picador, mi abuelo fue matador, mi padre fue picador, mi hijo y mi sobrino están en activo como picadores. 

Allá, en la plaza Alberto Balderas, me crié preparando los caballos de picar. De niño toreé con la cuadrilla de niños toreros de Monterrey. A mi no me gustaban ni muleta, capote ni banderillas. Como fui siempre grueso... si le tiemblan las piernas al caballo mejor eso que me tiemblen a mí (risas).

Llegan sus inicios profesionales.

Mi primera colocación fue con Luis Procuna hijo en su etapa de novillero. De él pasé a Rafael Gil "Rafaelillo" en el año 73 y con él fui a España por primera vez en 1975.

¿Qué supuso para usted venir a España?

Cumplir un sueño. De niño un muchacho llamado Alberto Preciado nos platicaba de su tío, Pascual Meléndez y de sus éxitos por España. Para mí era un sueño poder ir allá como profesional.

Gracias a Dios tuve una carrera con figuras y pude conocer lugares que no había ni imaginado como Perú, Ecuador, Colombia, Guatemala, Nicaragua... también se me concedió el sueño que era para mí España.

Tras Rafaelillo, Armillita.

22 años, un poquito de mi profesión. Con los españoles Roberto Domínguez y Joaquín Bernadó también estuve.

Usted mantiene un gran recuerdo en España

Me tienen un gran cariño. Pude cumplir mi sueño de niño. Como profesional supuso lo máximo. Ha habido compañeros con menos suerte, menos triunfo en lo artístico pero que cumplieron profesionalmente.

Usted cumplió en lo artístico y en lo profesional

Me dio la suerte Dios para ello. 


¿Qué diferencias encontró entre picar en España y picar en México?


Hay mucha diferencia. Haciendo una comparación medio tonta es que en España se te arranca un trailer y en México se te arranca un Wolkswagen. El chocazo del toro español es más fuerte que el del mexicano si bien al azteca se le picaba más antes que ahora.


¿Qué ha cambiado en el toro mexicano?


Le han hecho demasiado dulce. Los ganaderos le llaman el toro artista, ¿artista de dónde? Han bajado la raza y la casta a los toros. Cuando sale un toro bravo a la plaza la gente debe tener la preocupación de no saber lo que va a pasar y no ver un toro caminando.


¿Por eso ha bajado la asistencia a las plazas?


Sí señor.

Nos dijo el maestro Pana, que en paz descanse, que a México había afectado que Eloy y Manolo cerraran puertas.

Sí. Eso pasa ahora también. No abrieron puertas como ahora. Ponce tiene 27 años de alternativa, ¿va a llegar algún chamaquito a quitarlo? No. Tienen que cuidar su estatus. Eso a la larga, se paga. Todo tiene un precio y lo estamos pagando.

¿Ha cambiado el caballo de picar mexicano?

No ha cambiado casi nada. Es el mismo que se usa en el campo, es más pequeño que en España pero más manejable, se le lleva bien a la rienda.

¿Se ha perdido el aprendizaje del picador en el campo?

Sí, totalmente. Se ha perdido ese aprendizaje tanto en México como en España.

¿Ha perdido importancia el tercio de varas?

Si, no se el motivo. El toro ha cambiado mucho y ya no se quiere tanto, por parte del público, el tercio de varas. No lo quieren porque no ven el peligro con el tipo de toro que sale.

Volviendo a su carrera, ¿por qué "El Loco"?

Eso viene de mi padre. A él le llamaban así y a mí me tocó el ramalazo de seguir con el apodo.

Usted tenia una peculiaridad a la hora de subirse en la montura, una funda blanca.

Sí. En México usaban aceite en la montura y se me hichaba la ropa de torear. A mi mujer y a mí se nos ocurrió hacer una funda que era como una sábana blanca. Lo usé en España y México.

En el 2000 estuvo a punto de no poder ir a España, nos hubiéramos perdido la histórica tarde de Victorino en Valencia.

No podía ir por lo que pasó en 1995 (una pelea). Tenía una orden para no ir a España pero en junio lo pude arreglar todo y toreé ya en 2001 el 2 de junio con Zotoluco.

Un torero que llevaba a un grandísimo picador, Nacho Meléndez, que nos ha confesado que se picaban entre ustedes.

Sí, es cierto. Esto no debe ser sin competencia. Siempre ha habido grandes picadores como Alfonso Barroso, Salitas, Lausín, Juan Mari Garcí, El Chato Carmona, El Güero Guadalupe, Pascual Meléndez...

Grandes picadores, de los que algunos como Salitas, decían que el torero siempre delante.

Eso siempre. En la actualidad hay compañeros subalternos que buscan su lucimiento pero al que acude la gente a ver es al matador, el que corta las orejas. Si usted anuncia a Miguel Bosé va la gente pero si anuncia a su músico no va nadie.

Esto ha cambiado, por lo tanto.

Se ven como protagonistas y no lo son. Don Alfredo Chávez Flores nunca se le veía en la plaza pero siempre estaba. Siempre calladito y nadie se daba cuenta de lo que hacía pero lo hacía.

Algunos históricos miembros de las cuadrillas con los que hemos hablado dicen que se ha perdido, en parte, el respeto a los mayores.

Sí, totalmente. ¿Usted conoció a Bojilla? Un torero como la copa de un pino, figurón del toreo que cobraba lo que él quería. Muy jóvenes de los de ahora me conocen, Tito Sandoval sí, no me llegaron ni a ver pero yo a ellos tampoco.

¿Qué le pasa a la fiesta en México?

Le falta promoción y el toro no sale como debería salir.

¿Hemos abusado los españoles?

No. El toro no tiene nacionalidades, es universal. El que sirve, sirve donde vaya pero el que no, no sirve ni aunque le lleven amarrado.

¿Qué hay de cierto en el rumor de que usted caminaba armado?

Es verdad pero en México. Aquí viajaba mucho de noche y hay los problemas que hay en mi país. Siempre he dicho que para que lloren en mi casa que lloren antes en la casa del vecino. En España nunca fui armado pero aquí... pues eso. 

Se retiró usted con Zotoluco.

Sí. Fue una tarde triste. Me retiré como profesional pero de torero nunca me voy a quitar. Hasta que me muera seré picador de toros.

Hablando de su técnica, ¿cómo se pica un toro?

Hay que picar según el toro y las necesidades que tenga. Según eso se determina si se pica más o menos.

Usted causó sensación en España, ¿por qué?

La forma del tranquillo de picar es diferente a como es en España. Ese aventar el palo hacia arriba no se ve, por eso se les hizo raro lo que hacía. Mientras que lleves la profesión con dignidad, uno sale hacia adelante.

Sigo yendo a España a saludar a amigos. Voy a ver a los de la cuadra de Madrid, hablo con el puyero...

El mítico picador no olvida a Embutido (8 de Octubre del 2000 en Madrid) y a Inventado (21 Julio del 2000 en Valencia).

Tarde inolvidable.

Un compromiso muy fuerte con el matador y con uno mismo. Fue una de las tardes más bonitas en Valencia.

¿Aquel niño de la Alberto Balderas se imaginaba picando un Victorino?

Soñaba con ir a España. Lo que pasó en el año 2000 fue un regalo.

Además, toda la camada de Miura.

Una satisfacción como profesional el haber podido cumplir eso y haber toreado tanto. Eso en México se respeta mucho.

Sin triunfos en España, ¿falta algo?

Sí, totalmente. El banderazo final de la profesión es poder triunfar en España.

Usted lo cumplió.

Gracias a Dios y la gente que estuvo en la plaza.

¿Qué sintió cuándo su hijo le dijo que quería seguir sus pasos?

No quería que mi hijo siguiera estos pasos hasta que me entregara una carrera. Es algo que recomiendo a todos. Yo no pude estudiar pero gracias al toro aprendí valores y a dar el lugar debido a la gente y la gente a mí.

De usted me dicen que es una persona fuerte pero con valores.

Todos tenemos carácter fuerte cuando nos buscan las cosquillas pero de bien, somos los perros más nobles. En la vida hay que dejar de ser cuerdos mediocres para ser locos geniales y los toreros tenemos mucho de eso. El toreo tiene muchos valores y el que los quiera aprender, los aprende.

Locos geniales hasta el final.

Exactamente.

Gracias maestro.

sábado, 11 de febrero de 2017

HABLAMOS CON NACHO MELÉNDEZ


Gracias a una gran amiga podemos hablar con un mito, un grandísimo picador que dejó los ruedos el pasado 5 de Febrero bajo el respeto y cariño de prensa, público y aficionados. Una trayectoria ejemplar en la que dejó para el recuerdo un inolvidable tercio de varas en Madrid. Protagonista de grandes momentos en el mundo del toro por todo el mundo, nos regala una charla inolvidable con una educación y discreción exquisitas. Hablamos con Nacho Meléndez.

¿Cómo llega al mundo del toro?

Soy miembro de una dinastía de subalternos de plata y picadores. Mi padre y mis primos, banderilleros; mis tíos, picadores.

Una carrera en la que no hubo lugar para el toreo a pie

Fui aficionado en ganaderías. Nunca tuve en firme hacerme novillero o matador. Me gustaba torear pero nada más de cara a ser profesional.

¿Siempre tuvo claro ser picador?

Estudié una carrera como fue la de Ingeniero Mecánico Electricista pero el gusano del toro me ganó y me hice picador. Yo admiraba a mis tíos que fueron grandes toreros a caballo como Pascual y Gabriel, al que llamaban "Coca-Cola".

Curioso mote.

Sí (risas) por su color oscuro de piel.

¿Cómo se preparó?

Haciendo campo, tentaderos y ejercicio. En el campo uno se pone al cien por cien en cuanto a preparación.

¿Qué se aprende en el campo?

La forma de torear a caballo, el medir a los toreros. Picando a las vacas agarras el feeling de conocer cada encaste y más sabiendo que han llegado aquí toros de encaste Domecq y Salitllo desde España. Conoces los momentos de las ganaderías... todo eso se conoce en el campo.

Salta a los ruedos

Con César Pastor y Fermín Espinosa suelto. Mi primera colocación fue con Miguel Espinosa "Armillita" en 1988.

La primera tarde...

Estuve nervioso al ser mi primera vez como profesional ante el público y los toreros. Con la confianza de hacer las cosas que había aprendido en el sitio cogido en el campo lo tiré hacia adelante. Tenía el nerviosismo de no pegar un petardo.

Se coloca con Armillita...

Tres años hasta que me llamó el maestro Curro Rivera con el que estuve otros tantos años. De ahí me coloqué con un matador que pudo llegar a ser figura como Arturo Gillio. Por cosas del destino no llegó a figura pero es un gran tipo. Estuve con él cuatro años hasta que empezó a dejar de torear y me llamó el maestro Jorge Gutiérrez. Con él estuve doce años para pasar a Arturo Macías y despedirme con Zotoluco. Una larga trayectoria con las figuras de mi tiempo y estoy muy contento de lo logrado.

¿Cómo era Curro Rivera?

Un gran ser humano. Un figurón del toreo que hizo grandes cosas en España y que me trató muy bien. Cuando él se retiró mantuvimos la amistad. Le conocí desde pequeño porque su padre, el gran Fermín Rivera, y mi padre quisieron ser toreros juntos.

Una gran trayectoria que se corona con España..

Mi sueño como picador era torear en España. Se fue postergando hasta el punto de que llegué a pensar que no iría nunca. Gracias al maestro Zotoluco pude ir en 2012.

¿Cómo se enteró de que se acercaba su sueño?

Fue en marzo cuando me avisó el apoderado de Zotoluco para ir a torear en San Isidro la última tarde en España del maestro. No me lo creía pues se me había negado mucho eso. Tramité mis papeles pero pensaba que hasta que no estuviera en el paseíllo no me lo iba a creer.

El sueño se cumplió con una actuación inolvidable

Fue la única pero vale más que mil corridas por lo que pasó ese día. Fui con ilusión y preparado para esforzarme, salió soñado. Fue una tarde que no se me olvida nunca y que cuando la recuerdo, como ahora, me emociono.

Con su categoría y prestigio, ¿por qué no vino antes?

Con los toreros que andaba no iban a España. Con los que iba no se plantearon ir a España. En 1988 hubo una ocasión para ir con el maestro Jorge Gutiérrez que iba a debutar en Sevilla pero no se dio al final. En 2010 me lo ofreció Arturo Macías pero, por distintas causas, no pudo ser y tocó esperar a 2012.

¿Día de nervios pese a su enrome trayectoria profesional?

Más que nervios era emoción y temor a no fallar a la gente que nos tenía confianza. Me preocupa el hacer un digno papel en España. Yo iba dispuesto a esforzarme, a hacer lo que sabía y todo se rodó gracias al maestro que me dio la oportunidad que me dio para lucirme. Me hacía mucha ilusión.

¿Cómo recuerda ese día?

Fui al sorteo, al apartado con la ilusión de torear por fin en España y, ni más ni menos, que en Madrid. Nervios tenía, no lo niego, pero yo tenía esa gran ilusión de ir a España. Cuando partí plaza y me tocó mi turno me encomendé mucho a Dios y dije que no iba a dejar pasar esto, que iba a hacer lo que sabía de la mejor manera. La gente se entregó, se me pone la piel de gallina al recordarlo. Ver esa entrega a un picador que habían visto poco, es algo inolvidable.

Un antes y un después

Si, después de eso que más hubiera querido que torear en plazas como Sevilla pero me doy por satisfecho.

¿Le faltaba España en su gran currículum?

Era la cereza del pastel. Gracias a Dios se cumplió mi sueño y me voy contento con mi carrera. Aunque fuera una tarde con eso me voy por satisfecho. Me cambió la vida, fue como dicen, de Madrid al cielo. Era muy respetado acá pero el triunfo de allá amplió ese respeto.

Los maestros Fermín y Miguel Espinosa hablaban de que sin España, pese a ser figura en México, faltaba algo.

Sí, la verdad. Lo que nos hace ilusión es triunfar allá, los sinodales son mayores. Aquí en México te dan un respeto cuando das la cara en España.

Usted y Efrén Acosta, los grandes referentes del primer tercio en México los últimos 30 años.

No crea que no tuvimos celos entre nosotros, la verdad. Nos respetamos mutuamente pero hubo cierta competencia ya que siempre tratábamos de no dejarnos ganar la pelea.

¿Ha perdido importancia el tercio de varas?

Sí, se está convirtiendo en un trámite a una suerte muy bonita. Pocas veces se puede lucir a caballo, torear. Apenas llega el toro quieren que le quites el palo, nada más meter las cuerdas. No hay que ensañarse pero sí hay que hacer la suerte. Ojalá vuelva esto a ser lo que fue y no un trámite.

¿Cómo ha cambiado el toro mexicano?

Se está lidiando con un peso y tamaño como nunca. Se está sacando de tipo, con muchos kilos. El toro de México siempre era de 480kg, con su edad. El peso ideal es 480kg y cuatro años. Los ganaderos buscaron un toro demasiado dócil para las grandes faenas de arte pero hay que levantar la casta y no tratar de imitar el toro español. En España, es otra estructura de toro. Cuando un toro se mueve, mete la cara, transmite eso es lo que quiere la gente, no importa que no tenga 550kg. Hay que ponerse a pensar ganaderos y toreros y volver al toro mexicano.

¿Cómo ha evolucionado el caballo de picar en México?

Aquí en México no es tan fuerte como en España pero ha crecido en tamaño. Es un cuarto de milla con cruce de pura sangre. Por lo regular son valientes, pelean con los toro es pese a su menor peso y volumen. Tienen muy buena doma. Cuando vienen los compañeros de allá sí que sienten el cambio. Uno les hace ver que el caballo de picar de aquí vale. Al caballo de España le veo con doma, mejor hecho y menos monstruoso. Las cuadras se encuentran en gran momento.

¿Qué le pasa a México?

Le falta un torero que arrastre gente, una figura mandona aquí en México que luego vaya a España. Falta una figura como Manolo, Curro o Eloy o toreros como Miguel Espinosa, Jorge Gutiérrez o David Silveti. Es necesario que salga un torero que vaya por delante y del que la gente se interese al verlo, que arrastre gente. Hay buenos prospectos jóvenes que esperamos que cuajen pero que arrastren gente. Somos más toreristas que toristas acá.

Qué final más bonito el pasado sábado, don Ignacio.

Es algo que estuve planeando hace un año con mi familia. Habia decidido retirarme. Salió bien, pude lucir cuajando un puyazo bueno. El maestro quiso que me fuera a los medios para recibir una ovación y me llevo un recuerdo precioso.

Muchos echamos de menos una vuelta al ruedo

Hay que ser discreto, era la tarde del maestro. Yo me voy satisfecho de la gente y con eso me quedo conforme. Dentro de mi carrera no faltó nada.

Siempre en segundo plano.

Eso me inculcaron, las jerarquías. Podrás ser figura de subalterno pero el matador es la figura y las jerarquías hay que respetarlas.

Para ser buen picador...

Hay que aprender a medir a los toros, sentir en el brazo que está picado, no ensañarse dando el castigo necesario. Es importante el campo para saber la bravura o no del toro, el castigo a dar. Lo importantes es aprender a medir, eso me sirvió.

Él es el que ordena. Eso sí, cuando llevas cierto tiempo te compaginas con él, te entiendes con una mirada.

¿Cómo se pica un toro?

Citando, dando el pecho con el caballo, tirando el palo largo, prendiéndole antes, reunirte con él, sin barrenar. Medir con el brazo sintiendo cuando afloja. Ésa es la clave.

Su espejo, Don Ignacio...

Mi tío Pascual, fue un gran picador con una gran trayectoria en España. Él fue mi espejo, de quién aprendí muchas cosas. Mi padre también.

Se marcha un gran profesional con el reconocimiento unánime de profesionales y aficionados.

Hubo muchas tardes buenas en diferentes plazas importantes. Siempre me han reconocido los grandes aficionados, los compañeros... Hubo muchas tardes buenas y algunas malas (risas), pero me voy contento.

Gracias maestro.


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